Este entrenamiento es una inigualable oportunidad para sanar tus heridas emocionales que quedaron abiertas desde muy temprana edad; siendo la causa, muchas veces, de que tus relaciones con otros no avanzan favorablemente y teniendo la razón de que el otro es el que te está hiriendo emocionalmente en el presente, sin siquiera considerar que es tu propio dolor interno no resuelto desde tu infancia.
Recibirás las herramientas para iniciar el proceso de sanación emocional interna, siendo paciente contigo y transformar el “Yo” que se construyó a partir de heridas y defensas para evitar el dolor.
Al final del entrenamiento, serás conciente de que la mayoría de las personas que te rodean son niños heridos del alma en cuerpos de adulto, permitiéndote no tomar de manera personal sus reacciones negativas.
”Si no sanamos nuestras heridas de la infancia, sangraremos con quienes no tuvieron nada que ver con nuestras heridas”